El cannabis es una sustancia psicoactiva tomada del cáñamo (Cannabis sativa o «cáñamo cultivado»; Cannabis indica o cáñamo de la India). A sus flores (o cogollo) se les llama marihuana. No confundir con el hachís.
Historia
La marihuana más antigua que se conoce relacionada con los humanos está datada en 2700 años de antigüedad. 789 gramos aparecieron [cita requerida] en la tumba de una momia caucásica al oeste de China, en Yanghai, desierto del Gobi, cerca de Turpán. Se trataba de un chamán de la cultura Gushi, vinculada con los Tocarios. No consta que en esa zona se utilizara el cáñamo como alimento o para confección. Se cree que era cultivada y utilizada de modo terapéutico o adivinatorio.[1]En la región de Mustang (Nepal) se encontraron semillas de entre 2200 y 2500 años y en Pazyryk (Siberia) de entre 2400 y 2500 años, desconociendo en ambas el uso que se les daba.[1]
De hace 1700 años son otros restos encontrados en Judea, donde se usaba como sedante en los partos inhalándola.[1] [cita requerida]
Hasta 1883 la mayoría de las telas, aceites, medicinas, papel e hilos provenían del cannabis [cita requerida]. La primera ley sobre la marihuana que existió en el continente americano (Jamestown Colony, Virginia, 1619) fue una ley que obligaba a cada persona quien tenía una granja a cultivar cannabis[cita requerida]. Benjamín Franklin lo cultivó para fundar la primera fábrica de papel americana, y las dos primeras copias de la Declaración de Independencia de Estados Unidos fueron escritas en papel de cannabis[cita requerida]. Existe evidencia escrita de que la mayoría de los padres fundadores de lo que hoy se conoce como los Estados Unidos fumaban marihuana, incluyendo Thomas Jefferson, George Washington y Abraham Lincoln[cita requerida]. La gran mayoría de las fábricas textiles procesaban cannabis, más del 50% del mercado de medicinas hasta el 1800 se concentraba en el cannabis e incluso la Reina Victoria I del Reino Unido usó extracto de cannabis para aliviar sus dolores menstruales[cita requerida].
Industrialmente la caña de cannabis, llamada cáñamo, es la fibra más robusta, durable y resistente que se haya obtenido de la naturaleza en la faz del Tierra[cita requerida]. En Febrero de 1938, la revista "Popular Mechanics" realizó un estudio y preparó un artículo titulado "New Billion Dollar Crop". En él se confirmó la capacidad del cannabis para producir más de 5.000 productos textiles de su fibra extraída, y más de 25.000 productos de su celulosa los cuales iban desde la dinamita hasta el celofán. También se conoció su superioridad como fuente de papel y se cree que puede llegar a producir el bio-combustible más eficiente
¿como se consume la marihuana?
Consumo
Se puede evitar el calor excesivo de papeles de cigarrillo, que gasta THC [cita requerida]y pone la salud en peligro, por uso de un utensilio de inspiración sencilla ("one-hitter") con diámetro estrecho (6-mm.), como el midwakh (U.A.E.), sebsi (Marruecos) o kiseru (Japón; ve ilustración).
Se trata de una sustancia psicoactiva que se suele consumir por vía respiratoria (fumando), aunque también es posible su consumo por vía oral, pero es altamente advertido su efecto al ser mas alto el nivel de riesgo a delirios y pánico.
La marihuana o cáñamo se presenta en diferentes formas. La más conocida es el fumar las flores secas y enteras (los cogollos de las plantas femeninas). Existe también aceite de cannabis, en inglés honey oil («aceite de miel»), que es un concentrado cuya extracción generalmente implica el uso de disolventes como el alcohol y filtrados con carbón activo, lo cual potencia los efectos, al estar más concentrado el tetrahidrocannabinol que es la principal sustancia psicoactiva de la marihuana.
Una variedad manufacturada de la marihuana es la resina, que se llama hachís (que en árabe significa «hierba seca»), que se obtiene mediante la extracción de los tricomas, normalmente secada y cortada en bloques de color marrón bastante oscuro y levemente verdoso y del que también existe una variedad líquida o hash oil («aceite de hashísh»).[cita requerida]; otra forma es la "marihuana prensada", bloques de cogollos prensados y aglutinados mediante aditivos tales como pegamento industrial o gasolina, por lo que resultan sumamente tóxicos.
La forma más habitual de consumo es en forma de cigarrillo liado (armado) a mano: en estos casos se usan directamente los cogollos, secos y desmenuzados, el hashísh rubio o negro o bien las hojas. Otros métodos incluyen el uso de pipas muy pequeñas, también conocidos como one-hitters, y de narguiles o cachimbas (pipas de agua) para fumar el cannabis mientras se enfría el humo o en el caso de los bongs quitando el alquitrán o las impurezas no deseadas. Actualmente es común el consumo por vaporización, el cual consiste en vaporizar los cogollos secos y curados, a una temperatura tal que solo extrae los cannabinoides y no aquellos productos nocivos que se generan con la combustion.
El Cannabis se usa también en la cocina, para la preparación de recetas como space cake («tarta espacial») o hash brownies («bollos con hachís»). La ingestión por vía oral debe ser siempre bien medida, ya que de esta forma se ingresa más porcentaje de THC que fumado o vaporizado. Además, al ser ingerido, el THC pasa por el hígado antes de llegar al cerebro, teniendo leves cambios en el hígado, que convierten al THC en otra sustancia distinta, con más poder psicodélico y que puede provocar ataques de pánico en personas susceptibles a ello[cita requerida]. También puede ser tomado disolviéndolo en copas de café, creando así un bhang (del hindi).[cita requerida]
La posología es variable, como es natural, y depende del género consumido y de la persona, si bien algunos expertos en su consumo informan que no se registra intoxicación letal alguna (ni siquiera intoxicación aguda) por vía respiratoria. La intoxicación aguda por vía digestiva requiere grandes cantidades del producto.[2]
La literatura acerca de los efectos psicoactivos del cannabis no es unánime, y la descripción de los síntomas que produce su consumo, así como la valoración de las consecuencias a corto, medio y largo plazo varía enormemente en función de la actitud general que se toma ante esta droga. Así mismo, el análisis de tales posiciones debe inscribirse en la polémica prohibición/legalización (o derogación de la prohibición) que rodea a esta sustancia psicotrópica y a otras. Desde esta perspectiva, los supuestos efectos negativos descritos son discutidos por la experiencia cotidiana de aquellos consumidores que tras largos periodos de consumo habitual no ven su salud afectada.
Los efectos subjetivos inmediatos varían dependiendo de las expectativas del sujeto [cita requerida], de la concentración del principio activo y del ambiente en que la sustancia sea consumida. Los efectos suelen aparecer de manera inmediata, y alcanzan su apogeo a la media hora y terminando en aproximadamente dos horas[cita requerida].
Según los defensores del consumo de marihuana, no sería una droga solamente euforizante, si no más bien visionaria, y en ocasiones los sujetos describen estados de exaltación. Como norma general el sujeto se ve envuelto en un estado de ensoñación placentero. El tiempo subjetivo se ralentiza y la memoria a corto plazo empeora. Quienes defienden su consumo recreativo[3] afirman que los colores, los sonidos y las percepciones espaciales pueden distorsionarse y “mostrar aspectos de lo cotidiano hasta el momento desapercibidos”. El apetito aumenta, los colores pueden parecer más brillantes, los sonidos más intensos. La marihuana generalmente alivia la tensión y aporta una sensación de bienestar en muchos de los que la consumen; aunque en otros casos la experiencia es desagradable, y el sujeto puede padecer náuseas o reacciona vomitando (sin que por ello se reduzca así el principio activo), en cuyo caso la experiencia, lejos de ser buena, resulta negativa. Otro efecto es la generación de suspicacia hacia uno mismo. Desde un punto de vista social, produce desinhibición e hilaridad, aunque los estados de ánimo tienden al contagio y puede provocar silencio general y amodorramiento, siendo utilizada también para las actividades sexuales o la introspección.
El cannabis es psicoactivo, esto quiere decir que cambia el funcionamiento del cerebro, dependiendo de la cantidad de THC contenida. Puede inducir a la sociabilidad, así como al recogimiento; de cualquier manera, puede generar la sensación de incremento de la percepción visual y auditiva, dependiendo de la variedad e incluso de la planta en concreto ingresada al organismo. En general se admite que los efectos de dicha sustancia se adaptan a las expectativas del sujeto.
Los autores críticos con el consumo de esta sustancia afirman que las personas que consumen grandes cantidades de marihuana pueden volverse confusas y desorientadas.[cita requerida] Según sus detractores puede producir enfermedades mentales graves como psicosis tóxicas en las que aparecen síntomas como alucinaciones y delirios graves.
- Arendt et al. (2005). «Cannabis-induced psychosis and subsequent schizophrenia-spectrum disorders: follow-up study of 535 incident cases». BR J PSYCHIATRY (187).
- Moore et al. (2007). «Cannabis use and risk of psychotic or affective mental health outcomes: a systematic review». The Lancet (370).
Una característica de los efectos del consumo de psicotrópicos como la marihuana es el conocido como síndrome amotivacional, estudiado primeramente por R. H. Schwartz,[4] caracterizado por abulia, apatía, pasividad, indiferencia o irritabilidad, dificultad atencional y fatigabilidad fácil. Pero esto tiene que ver con la mentalidad y la conducta del individuo mas que con el consumo en sí, según estudios hechos por Cunningham y Ramer (Traducción del capítulo sobre la cafeína del libro: Cunningham, Danna y Andrew Ramer: Further dimensions of healing addictions, Cassandra Press, CA, USA, 1988).
Es controvertida la afirmación de que el consumo intenso y prolongado de marihuana pueda tener efectos similares a los del tabaco sobre los pulmones[cita requerida]. También se discute en qué medida el hábito de fumar cannabis aumenta el riesgo de bronquitis [cita requerida]. Por otro lado, el aumento de la incidencia de enfisemas no ha sido probado en consumidores de marihuana no mezclada con tabaco, y un estudio reciente de un laboratorio de la Universidad de California en Los Ángeles(UCLA) concluyó que el hábito de fumar marihuana no aumenta el riesgo de cáncer de pulmón.[5] Otros autores opinan que, aunque el riesgo de cáncer de pulmón sí se incrementa, al no contener alquitrán el riesgo es notablemente inferior que el del cigarrillo estándar. Cabe aclarar que estos riesgos (ya sean reales o supuestos) se refieren exclusivamente al hábito de fumar cannabis, que es la forma de consumo más habitual, y no se aplican al consumo por ingestión ni por vaporización
¿cuales son los efectos y riesgos de los adictos a la marihuana?
Nuevamente existen discrepancias en los análisis acerca del potencial adictivo de esta sustancia. Quienes realizan análisis más sombríos [cita requerida] afirman que algunas personas devienen dependientes de la marihuana por razones psicológicas, no físicas como la [nicotina] y ademas su componente activo el tetrahydrocannabinol tiene diversos usos terapeuticos y es recetado para personas con cancer pancreatico.
Una periodicidad diaria (el fumar un “cigarrillo de marihuana” por día) no alcanza para que se ocasionen alteraciones estables y crónicas [cita requerida]. La abstinencia es un cuadro altamente complejo en el cual se encuentran intercorrelacionados síntomas psicológicos y conductuales constituyendo un registro subjetivo [cita requerida]. La marihuana no es "adictiva" sino habituante [cita requerida]. El usuario de marihuana, cuando está privado del consumo, no experimenta la agonía de substracción que se experimenta con otras drogas como el tabaco o el alcohol[cita requerida].
La postura antiprohibicionista afirma que si bien el consumo de marihuana desarrolla tolerancia, es decir, que en posteriores tomas inmediatas es necesario aumentar la dosis para conseguir los mismos efectos, los efectos de la abstinencia son muy leves en comparación con otras drogas, lo que permite revertir esa tolerancia y hacer que el consumo de marihuana sea controlable por el sujeto, siendo su potencial adictivo escaso.[6] [cita requerida] Desde esta perspectiva también se afirma que la dependencia física de la marihuana no ha sido demostrada de modo fehaciente, y que al igual que el alcohol, la marihuana puede ser usada de modo intermitente por muchas personas sin que les cause una disfunción aparente social o psicológica, ni tampoco adicción, incluso después de treinta años de consumo diario.
¿como prevenir a los jovenes para que no consuman la marihuana?
PREVENCION
Los padres ejercen un rol preventivo con los hijos, o sea actúan antes de que aparezca el problema, al:
- FOMENTAR LA IMAGEN PERSONALPOSITIVA: si el
niño se siente valorado y amado por sus padres y recibe de ellos mensajes de valoración, se sentirá seguro de sí mismo. Para eso es importante:
- Reconocer que cada hijo es
único ; aprender a conocerlo y aceptarlo tal como es. - Asegurarse que se siente querido y demostrarle cariño
permanente a través delcontacto físico y verbal. - Confiar en él y demostrárselo.
- Estar disponible para escucharlo y
compartir pequeños momentos. - Respetar su privacidad.
- Ayudarle a que tenga en las cosas que emprende y a enfrentar fracasos y errores.
conclusiones
que tanto la marihuana como otros tipos de drogas son muy mala y te pueden llevar a asta a la muerte
por eso ten cuidado y no tedejes manejar por tus amigos